La historia de las transmisiones deportivas en Perú está íntimamente ligada a la evolución de la televisión misma. Desde la época en que el Estado concentraba el control de la señal televisiva hasta la actual multiplicidad de cadenas privadas y plataformas digitales, el camino ha estado lleno de hitos técnicos, políticos y deportivos que reflejan no solo el progreso tecnológico del país, sino también la enorme pasión de los peruanos por el deporte, especialmente el fútbol.
Los inicios: el dominio estatal y la televisión naciente
La televisión llegó oficialmente al Perú el 15 de diciembre de 1958, cuando se inauguró el canal Panamericana Televisión (canal 5). Aunque se trataba de un canal de gestión privada, en sus primeros años el Estado ejercía un fuerte control sobre los contenidos y las concesiones. Además, no existía aún un mercado competitivo como el que hoy conocemos.
Las primeras transmisiones deportivas televisadas en Perú se remontan justamente a la década de 1960, cuando se empezaron a emitir partidos del campeonato local de fútbol y algunas competiciones internacionales. Durante estas primeras etapas, la prioridad era llevar al público eventos de gran arraigo popular, como los clásicos entre Universitario y Alianza Lima, además de coberturas especiales de los Juegos Olímpicos y mundiales de fútbol.
Aun así, la producción era rudimentaria, con pocos recursos técnicos, y la cobertura se limitaba a Lima, pues la televisión recién empezaba a expandir su señal al interior del país.
El crecimiento de los canales privados y el despegue deportivo
Con el paso del tiempo, y especialmente tras el retorno a la democracia a inicios de los años 80, se consolidaron varios canales privados que empezaron a disputar la atención del público con una oferta deportiva cada vez más elaborada. Canales como América Televisión (canal 4), Panamericana Televisión (canal 5) y Frecuencia Latina (canal 2, hoy Latina) comenzaron a producir más transmisiones deportivas propias, contratando comentaristas especializados y adquiriendo derechos de torneos internacionales.
Un momento clave fue la década de los 90, cuando con el regreso de Perú a las competencias internacionales y el creciente interés por campeonatos europeos, los canales privados peruanos invirtieron para transmitir partidos de la Copa Libertadores, eliminatorias sudamericanas y más tarde incluso ligas extranjeras.
Fue en estos años cuando se popularizaron narradores icónicos como Daniel Peredo, que en los 2000 marcaría una época en la narración del fútbol peruano, reforzando la conexión emocional del público con estas transmisiones.
¿Cuándo se consolidan las transmisiones deportivas privadas?
Aunque desde sus inicios la televisión peruana fue impulsada principalmente por capitales privados, durante mucho tiempo las transmisiones deportivas dependieron de permisos estatales y acuerdos informales. La consolidación de un auténtico mercado competitivo de derechos deportivos con participación activa y directa de canales privados se puede ubicar claramente en los años 90 e inicios de los 2000.
La era del cable y los canales deportivos exclusivos
Otro punto fundamental en la evolución de las transmisiones deportivas privadas fue la llegada de la televisión por cable a Perú en la década de 1990, que se consolidó en los 2000. Con ello aparecieron señales dedicadas exclusivamente al deporte, primero a través de feeds regionales de cadenas internacionales como Fox Sports y ESPN, y luego con iniciativas netamente peruanas.
En 2012 se lanzó CMD (Cable Mágico Deportes), rebautizado luego como Movistar Deportes, el primer canal peruano 100% enfocado en deportes, que transmitía en exclusiva el campeonato local, la Copa Inca y luego la Liga 1. Esto cambió radicalmente la forma de consumir deporte en Perú: los partidos dejaron de ser gratuitos en su mayoría y pasaron a estar detrás de un servicio de suscripción, generando un mercado más rentable para clubes y organizadores.
Así, el modelo peruano siguió un camino similar al de otros países sudamericanos, combinando TV abierta con coberturas destacadas (partidos de selección, finales de torneos locales) y televisión de pago para la transmisión regular de las ligas.
El salto a la digitalización y el streaming
Desde mediados de la década de 2010, las transmisiones deportivas en Perú dieron un giro más con el auge del streaming y las plataformas online. Movistar Play permitió ver partidos desde dispositivos móviles, mientras que GolPerú (parte del mismo grupo de Movistar) consolidó un modelo de cobertura exclusiva del torneo local con narraciones y análisis durante toda la semana.
Por otro lado, partidos de las eliminatorias y torneos internacionales continúan siendo objeto de intensas negociaciones, con acuerdos para que canales como América TV o Latina puedan transmitir en señal abierta algunos encuentros clave.
Impacto cultural y económico
El crecimiento de las transmisiones deportivas por cadenas privadas ha tenido un enorme impacto en el Perú, no solo económico —al generar ingresos millonarios por derechos televisivos—, sino también cultural. Estas transmisiones son el principal punto de encuentro de millones de peruanos que viven con pasión cada partido de la selección, vibran con los clásicos locales o siguen a compatriotas en ligas extranjeras.
Además, el auge de las transmisiones privadas impulsó la mejora en infraestructura televisiva, calidad de cámaras, narraciones especializadas y nuevos formatos como programas post-partido y espacios de debate.
Cronología breve
Así, aunque la televisión peruana nació con capital privado, el verdadero despegue y consolidación de las transmisiones deportivas por cadenas privadas se dio en los años 90 y 2000, cuando comenzaron a pelear agresivamente por derechos locales e internacionales, profesionalizaron la narración y producción, y dieron pie al modelo de televisión paga que hoy domina el fútbol peruano.
Hoy, entre América TV, ATV, Latina y canales como Movistar Deportes, el aficionado peruano cuenta con múltiples opciones para seguir su pasión. Esta evolución no solo mejoró el espectáculo televisivo, sino que también ayudó a dinamizar el negocio deportivo y a reforzar el sentimiento nacional cada vez que el Perú salta a la cancha.